Educación y Solidaridad en la Pequeña Comunidad Tseltal

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Texto

Presentaremos formas en que los tseltales comunican su aprecio por el cuxlejal (la vida) que les rodea.

 

Hemos seleccionado algunas de las múltiples palabras con las que expresan y describen positivamente la realidad. A partir de esos términos mostraremos procesos claves de la educación y la solidaridad en el seno de la familia y de la pequeña comunidad tseltal.

 

Queremos acercarnos a  los conceptos  de  sabiduría,  paz,  solidaridad, conocimiento, respeto, tolerancia, reconciliación y muchos otros que en el contexto de la socialización familiar y comunitaria se hacen vida práctica, valor, k’ubul cuxlejal (vida profunda). En el contexto del k’ubul cuxlejaI se integran ideales colectivos, conciencia de un bien social entendido por los tseltales como fundamento de las normas individuales y comunitarias cuya aplicación correcta es piedra angular de toda autonomía verdadera.

 

¿Cómo se da la comunidad a sí misma prácticas que propician la integración y la solidaridad y con ellas la reconciliación y la paz?

 

En la primera parte presentaremos una abstracción del ámbito familiar, con ella pretendemos visualizar un conjunto de circunstancias típicas que acompañan al uso de algunos conceptos y procesos fundamentales de la educación en el mundo tseltal. Con esta base nos introduciremos en la pequeña comunidad como conjunto de familias integradas en un territorio gracias a diversos servicios y convicciones compartidas.

 

En la segunda parte presentaremos una abstracción del ámbito de la pequeña comunidad y nos detendremos en sus modos de integración solidaria.

 

Los modelos de los ámbitos familiar y comunitario nos servirán para presentar relaciones estructurales que, al parecer, tienden a repetirse en todas las pequeñas comunidades tseltales.

 

En casi todo el texto presentaremos en tseltal los términos básicos y luego los traduciremos al castellano. Abriremos también pequeñas ventanas, relatos breves para ejemplificar el uso de estos términos en la vida cotidiana. Los relatos estarán en lengua tseltaI y a continuación aparecerá su traducción e interpretación en castellano. La elaboración del ámbito familiar y del ámbito de la pequeña comunidad nos servirá para contextualizar el uso de estas formas de apreciación.

 

Presentamos una versión casi bilingüe del texto porque esperamos atraer la atención del mundo indígena y propiciar un diálogo que nos lleve a niveles más profundos de reflexión.

 

Para dar al lector una breve idea del universo al que nos referimos, digamos que en más de 1000 pequeñas comunidades tseltales viven alrededor de 50 mil familias,[1] todas ellas en el estado de Chiapas, en la República Mexicana.

 

El tseltal tiende a mantenerse en pequeñas comunidades. Conforme crece la población, la tendencia es a formar nuevos parajes.

 

En  los censos nacionales se ha considerado a las comunidades tseltales poblaciones con “muy alto grado de marginalidad”. Por ejemplo, el municipio de San Juan Cancuc, donde el 99.7% de la población es tseltal, se considera el más marginado del estado de Chiapas y ocupa el lugar número 7 de mayor marginalidad a nivel nacional. A nivel estatal Sitalá ocupa el lugar número 3, Chanal el 8, Chilón el 9, Oxchuc el 19, Tenejapa el 29, Ocosingo el 30.[2]

Cuando uno se aproxima un poco más, encuentra que los desarrollos están centralizados, constituyen ventajas para una minoría de los habitantes del municipio y normalmente esas ventajas están localizadas en los asentamientos de mayor población. Estos datos sólo son una pequeña indicación para señalar que hablamos de gente realmente pobre, segregada de los logros económicos, sociales y políticos del desarrollo nacional.

 

Estos datos apuntan a fuertes contradicciones, a simetrías y conflictos que no son ajenos a la comunidad. La organización comunitaria vive en tensión entre la preservación de las estructuras tradicionales y los influjos de diversas rupturas dadas por una gran diversidad de factores, entre los que se pueden contar la presión sobre la tierra, las influencias de diversas facciones políticas, religiosas, comerciales, caciquiles. Estas fuerzas logran atraer clientelas diversas al interior de los parajes y propician que las oposiciones asuman banderas regionales y nacionales; con ello se agrandan las dimensiones de los conflictos y se limitan los mecanismos tradicionales de la comunidad para resolverlos.

 

En este estudio nos concentraremos en relaciones que propician la integración y la solidaridad. No porque queramos ignorar las dramáticas rupturas que han padecido las comunidades, sino porque queremos reflexionar en torno a los mecanismos sociales que presentan, en alguna medida, el compromiso moral de la unidad. Queremos pensar críticamente cómo es posible cooperar con estas formas de integración y solidaridad.

 

Pretendemos introducirnos a un ideal social. Creemos que es un ideal vigente en la gran mayoría de las comunidades tseltales. Ellos participan de estas formas co1ectivas con las cuales tienden a dar unidad a cada paraje y a los parajes entre sí; es una cuestión trascendente y sagrada. Desde allí tienden a construir sus vínculos con sus compañeros, con la nación mexicana y con la humanidad.